E pensare che tutto si scolora solo perché devo lavorare e non ho voglia e l'unica scappatoia è quest'acciuffamento di parole altre, e lontane, e di adorati accenti. Così. Questa è la distrazione da un lavoro che non voglio fare. E poi, semplicemente, è un poco essenziale.
Il testo di Luis Cernuda fa parte della raccolta Los placeres prohibidos (1931) e ancora una volta ho preso il testo dal web perché sono pigra su tutta la linea. La traduzione è mia.
Se potesse l’uomo dire ciò che ama,
se potesse l’uomo il suo amore alzare al cielo
| Renato Guttuso, Gli amanti, 1931 |
come una nube nella luce;
se come i muri a frantumarsi,
per salutare l’eretta verità nel
mezzo
il suo corpo potesse frantumare,
per lasciare la sola verità dell'amore suo,
la verità di sé stesso,
che non si chiama gloria, o fortuna,
né ambizione,
ma desiderio e amore,
sarei, io, quello che immaginavo;
quello che con la sua lingua, coi
suoi occhi e con le mani
proclama innanzi agli uomini la
verità ignorata,
la verità del suo amore vero.
Non conosco libertà, se non la
libertà di essere preso da qualcuno
e dal suo nome, che non posso
sentire senza brividi;
qualcuno per cui scordare questa
esistenza vile,
per cui mi sono
tali giorno e notte secondo la volontà sua,
e il mio spirito e il mio corpo ondeggiano
nel suo spirito e corpo,
come legni perduti che solleva il
mare o annega,
liberamente, con la libertà dell’amore,
libertà unica a esaltarmi,
libertà unica a morirne.
Dai tu ragione all’esistenza mia:
non ho vissuto se non ti conosco,
perché non ho vissuto io non muoio,
se prima non ti ho conosciuto.
****
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
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